Artemisa: características, usos naturales y precauciones

Artemisa: características, usos naturales y precauciones

La artemisa puede ser una ayuda importante en diferentes condiciones de salud. Sin embargo, siempre se debe tener precaución, ya que también puede provocar efectos secundarios.
Artemisa: características, usos naturales y precauciones

La artemisa es una planta milenaria que se ha utilizado desde tiempos muy antiguos con diferentes fines. Se le conoce con los nombres de hierba de San Juan, ajenjo chino, hierba de crisantemo o hierba criminal, entre otros.

El nombre científico de la artemisa es Artemisia absinthium. Esta planta tuvo su origen en Asia, Europa y el norte de África. Se le reconoce porque tiene unas pequeñas flores amarillas y llega a crecer hasta 2 metros.

Las primeras referencias sobre la artemisa se encuentran en la cultura griega y en los egipcios. Desde entonces se emplea con fines terapéuticos y hoy sigue empleándose en la medicina popular. Los científicos también han estudiado y avalado varias de sus propiedades.

Historia y descripción de la artemisa

Frente al nombre de esta planta hay dos teorías. Una dice que se le colocó en honor a la diosa Artemisa, patrona de la caza y de las virtudes curativas. Otra hipótesis señala que se bautizó así en homenaje a Artemisia, esposa del gobernante de Caria (hoy Turquía), quien era experta en botánica y medicina.

Se sabe que los romanos hicieron plantaciones de artemisa a lado y lado de varios caminos. Esto se debía a que, de este modo, los soldados que marchaban podían tomarla y ponerla en sus zapatos. La planta aliviaba sus pies cansados.

Desde mucho tiempo atrás, la planta se ha venido utilizando para tratar problemas digestivos. También se ha empleado como repelente de insectos e incluso como un componente de la cerveza.

Los tallos de la planta son de color marrón rojizo. Las hojas tienen un aroma similar al de la salvia y un sabor amargo. Las flores son amarillas, pero se tornan de color naranja oscuro en el verano. Es fácil conseguirla en casi cualquier lugar del mundo.

Propiedades

La artemisa tiene virtudes medicinales en sus flores, tallos y hojas. Cuenta con propiedades antibacterianas, antiparasitarias, analgésicas, anticonvulsivas, antiinflamatorias, emolientes, calmantes, tónicas, estimulantes y aperitivas.

Esta planta contiene varios productos químicos terapéuticos, como alcanfor, pineno y cineol. Estos compuestos tienen efectos positivos sobre la salud. De hecho, la artemisa también contiene una sustancia llamada artemisinina, con supuesta actividad antitumoral.

Durante mucho tiempo la artemisa ha sido empleada para promover el flujo menstrual. Así mismo, se hipotetiza sobre su capacidad para estimular la contracción del útero durante el parto, por lo que facilitaría la labor. Sin embargo, en este último punto hay cierta controversia.

Artemisa en el trabajo de parto.
El uso de la artemisa para favorecer la dinámica del trabajo de parto no es un efecto aceptado por todas las investigaciones.

Usos y beneficios de la artemisa

La artemisa se emplea en forma de infusiones, tintura, aceites esenciales y jarabe. Así mismo, la medicina tradicional china la prescribe en el marco de la acupuntura. Los beneficios que ofrece aún son objeto de investigación por parte de la ciencia. No hay datos concluyentes en un 100 %.

Alivio de problemas gástricos

La artemisa tiene propiedades depurativas y antioxidantes. Por lo tanto, ayudaría a eliminar toxinas que afectan el estómago.

Contribuye a resolver problemas comunes, como eructos constantes, flatulencias, pesadez y reflujo. Con esta planta se pueden reducir esos episodios.

Eliminación de parásitos

Esta planta es famosa por sus propiedades vermífugas, antibacterianas y antihelmínticas. Todo ello hace que sea muy conveniente para combatir parásitos del intestino. De hecho, este podría ser el mayor beneficio de la artemisa.

Adelgazamiento

Consumir esta planta no provoca adelgazamiento de forma directa. Sin embargo, en tanto contribuye a reducir la retención de líquidos, podría ser un adyuvante.

Regulación y alivio en los periodos menstruales

Este es otro de los beneficios más conocidos de la artemisa. Como facilitaría la circulación sanguínea, el efecto sería aumentar el flujo menstrual y hacer que los ciclos sean más regulares. Así mismo, tendría efectos analgésicos sobre los cólicos menstruales. Sin embargo, la posibilidad de causar contracciones violentas en el útero ponen en duda su utilidad clínica.

Mal de Chagas

Es posible que la artemisa ayude en el tratamiento de la enfermedad de Chagas, pero aún no hay suficiente evidencia al respecto.

¿Antitumoral?

Un estudio científico indicó que la artemisa puede tener un efecto positivo en el tratamiento de tumores de próstata, riñones, páncreas y sarcomas. Todo indica que atacaría a las células malignas sin dañar las sanas. Pero se requieren muchos más estudios al respecto para confirmar este dato. De ninguna manera constituye una primera línea de abordaje para el cáncer.

Para los dolores articulares

El aceite esencial de artemisa tiene un efecto benéfico sobre el dolor en las articulaciones. Esto se debe a que posee componentes analgésicos y antiinflamatorios. Por lo tanto, puede ser adecuada para colaborar en el bienestar de las personas con artritis.

Precauciones en el uso de la artemisa

No se recomienda el uso de la artemisa en mujeres embarazadas o en lactancia. Durante la gestación podría precipitar un aborto o un parto prematuro. En la lactancia no se sabe si tiene efectos adversos sobre la salud del bebé.

Las personas que son alérgicas a la ambrosía pueden presentar una reacción alérgica frente a la artemisa. También deben utilizarla con precaución quienes sean alérgicos a la lechuga, la achicoria, la margarita, el girasol, la alcachofa y la caléndula. Quienes son alérgicos al apio, la zanahoria o el abedul también pueden tener reacciones cruzadas cuando consumen artemisa.

La artemisa no debe consumirse por más de cuatro semanas. Tampoco se debe exceder la dosis recomendada, que es de un máximo de 6 gramos diarios.

Artemisa en planta.
La planta de artemisa se puede encontrar en casi todo el mundo. Los romanos la sembraban al costado de sus caminos.

Artemisa: una planta medicinal con mucho más por descubrir

La artemisa es un psicoactivo suave que, de todos modos, puede causar algunas alteraciones en la percepción. En algunos lugares, incluso, es ilegal su cultivo. En ningún caso se recomienda fumarla o mezclarla con tabaco.

No existe una dosis exacta que se pueda prescribir a todas las personas. Esto dependerá del problema que se quiera resolver y del estado de salud de cada paciente. Por lo tanto, lo indicado es consultar con el médico para que él determine dosis, frecuencia y modo de empleo.

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